
La persona que tiene el acceso
a tu corazón, mira que bendición,
pude haber sido yo.
Yo tengo una excusita
para vivir mejor.
Un canapé de sueños,
una desolación
y un aparato enfermo,
se llama CORAZÓN.
PONELE SOL A
MIS MAÑANITAS

En estos tiempos de oquedad, de oscuridad iluminada, de distracción a perpetuidad, de imbecilidad tan programada. Aunque no encuentres la voz, aunque te paguen con platos de arroz, aunque te asustes y puedas caer la d i g n i d a d no se pierde, ¿sabés? No estás aquí para pasar sin que te vean ¡qué carajo! Si ser lo mismo es virtud, vos sabés bien que también es quietud. Si anda rondando la f e l i c i d a d, no tengas tanto temor de cambiar. Vas a bailar como si fuera la última noche, vas a bailar. No sos un mueble en un rincón, o solo un número en un legajo. Te quiero oír respirar, quiero abrazarte y sentirte vibrar, no hay que viajar a otra dimensión para escuchar lo que suena mejor dentro tuyo.