A veces quisiera gritar,
el tiempo me enseñó a callar
porque no siempre es bueno
ser sincero.
A veces quisiera escapar
a un mundo que me pueda
dar más que 15 minutos
sonriendo.
Vamos perdiendo el control y esta noche no importará el amor, bailemos en la oscuridad ignorando que mañana será igual. Que al despertar nada nos cambiará y nuevamente al corazón logramos engañar. No es la primera vez aunque intentemos negarlo, así que miénteme: prométeme que todo es para siempre. Y yo me encargaré de mentir diciendo que también se siente.
No intentes más mi nombre recordar, en tres minutos lo vas a olvidar. Te puedo perdonar, fingir que todo será igual. No es la primera vez aunque intentemos negarlo. Así que miénteme: prométeme que todo es para siempre. Y yo me encargaré de mentir diciendo que también se siente, así que miénteme: prométeme que soy lo que soñabas y yo te mentiré diciendo que eras lo que yo buscaba.
Perder en este juego era cuestión de tiempo, el juego era entregarlo todo en un momento.