Sinceramente, acepto que vos no te merecías seguir sufriendo, seguir viviendo así. Uno a veces es egoísta y prefiere quedarse con los seres queridos para siempre, sin importar su dolor. Todos sabíamos que esto iba a pasar, pero el dolor es inevitable. Simplemente eras mi vida, no sé cómo voy a seguir sin vos. Me acuerdo cuando tenía los actos en el colegio que sin importar que tenías que hacer, me ibas a ver. Siempre estabas para mí. Lamento tanto no haber estado para vos tantas veces...
Siempre te amé, te amo y lo voy a seguir haciendo por siempre. Sos una de las personas más buenas y puras del mundo. Se me hace imposible, me rehúso a creer que ya no te tengo más conmigo.
Te amo abuela.