
Tengo un domingo en stand by, por si algún lunes te deprimes. Y en la cartera un ánfora que guarda olor a ti. Tengo boletos de primera fila, para verte despertar por las mañanas. Tengo la firme convicción, de que si estás me consolido. Y la sospecha de que ni sospechas cuanto te amo. Tengo tu foto puesta en la pupila. Y con tu voz baila el estribo, el yunque y el martillo.
Tengo risas, tengo llantos, tengo un termostato, que me enciende cuando estás y que me apaga si te vas. Para no morir de la nostalgia.
Tengo risas, tengo llantos, tengo un termostato, que me enciende cuando estás y que me apaga si te vas. Para no morir de la nostalgia.